| Nevados
Urus (5,495 m.) e Ishinca (5,560 m.) |
Domingo
27
Nos levantamos a las 3:00
am, para preparar el desayuno y alistarnos.
Durante la noche la salud de Nehil había
empeorado, teniendo que abandonar la carpa para
dirigirse a descansar al refugio. Ya había
decidido como estarían conformadas las
cordadas, Niza, Juan Y Jorge Luis en una y en
la otra Sonia, Edgar y Marco. Ofelia seria nuestro
enlace en el campo base quedándose con
una radio, la otra estaría con nosotros.
El campo base empezaba a despertar y los demás
grupos se preparaban al igual que nosotros para
dirigirse al nevado elegido, Urus, otros irían
al Ishinca o al campo 1 del Tocllaraju. Tomamos
un ligero desayuno para no tener el estomago
vació, nos despedimos de Ofelia, dirigiéndonos
al refugio a buscar a Niza y Juan quienes estaban
esperándonos, no hacia mucho frío,
al no haber luna llena la oscuridad cubría
con su manto negro el tenue camino.
Dos
caminos salen del campo base al inicio del glaciar
del Urus, uno por el lado derecho siguiendo
una arista de tierra inestable, de fuerte pendiente
es el mas corto pero el menos usado. El otro
mas a la izquierda, se encuentra demarcado por
hitos que indican por donde transitar, bordea
una ladera, siguiendo luego por una arista,
llegando a una lomada donde empieza la morrena,
de fuerte desnivel con varios senderos a seguir.
Trate de seguir este camino, pero por falta
de hitos en la primera parte, me salí
del camino, siguiendo un recorrido entre los
dos. El grupo respondía bien, avanzábamos
un poco lento, pues había que ver donde
pisar, veíamos que dos cordadas estaban
llegando al glaciar pues sus frontales cual
luces de luciérnagas indicaban su avance.
Serian las 5 de la mañana, cuando vemos
que del campo base sale un grupo de 5 escaladores,
seguimos avanzando, tratando de encontrar el
camino principal, dos ligeros descansos nos
sirven para recuperar un poco de fuerzas. Cuando
vemos que la cordada que empezó al final,
se encuentra a nuestra altura, me digo por fin
encontramos el camino correcto, Jorge Luis empezó
a rezagarse, empezaba a amanecer, otro descanso
para reagruparnos. Ahora veía rostros
sonrientes pues habíamos ganado velocidad
en el ascenso, cuando llegamos a la lomada,
Jorge Luis decide regresar al campamento. El
grupo se redujo a 5, cuando llegamos al inicio
del glaciar el grupo que nos había pasado
iniciaba el ascenso del nevado.
El nevado Urus es considerado de fácil
ascenso por su ruta normal, teniendo en consideración
dicha apreciación les plantee a mis amigos
ascenderlo sin tener que ir encordados, todos
aceptaron la sugerencia. Nos colocamos los crampones
y escarpines, las cuerdas lo llevaríamos
en las mochilas. El glaciar que separa la morrena
de la cumbre es corto con tramos de fuerte pendiente,
se tiene que pasar por dos trechos sin capa
glaciar el segundo mas largo que el primero.
Empezamos
el ascenso al nevado, la huella sigue una fuerte
pendiente casi en línea recta, doblando
luego a la derecha, después a la izquierda,
siguiendo luego un camino serpenteante el cual
llega al primer claro. Nos sentamos a descansar,
todos íbamos bien, comimos algo del picnic
que llevamos, la cumbre se veía cerca,
pero nos faltaba recorrer un buen trecho para
llegar, seguimos por la roca sin quitarnos los
crampones, nos esperaba subir una fuerte pendiente,
con una huella bien marcada, retomamos el camino,
ya se notaba el trabajo de la altura y el esfuerzo
realizado, el cansancio se apoderaba de Sonia
quien era la mas rezagada del grupo, a media
pendiente nos cruzamos con el primer grupo que
retornaban luego de haber conseguido llegar
a la cumbre. Al final de la pendiente se llega
a una pequeña planicie, lugar donde descansamos,
la cumbre cada vez estaba mas cerca, todos nos
encontrábamos bien. Seguimos el camino
ascendente, el cual llegaba al segundo claro,
este era el ultimo obstáculo a superar,
luego vendría la cumbre, nuevamente sin
tener que quitarnos los crampones, poco a poco
lo pasamos.
El
ultimo tramo lo hicimos más rápido,
quizás por que sabíamos que el
premio, es decir la cumbre ya se encontraba
al alcance de la mano, una ultima y pequeña
roca cubierta de hielo era lo ultimo a subir,
con ayuda del piolet logre pasar, la cumbre
estaba ahí a menos de 4 metros, el cielo
despejado, con sol radiante y una brisa moderada,
sé tenia una hermosa vista de parte de
la Cordillera Blanca. Volvía a esta cumbre
después de 8 años, esta que fue
mi primera cumbre lograda como andinista, ha
cambiado mucho, ahora tiene poco hielo, se nota
los estragos causados por el deshielo. Mis amigos
fueron llegando, primero Juan, luego Niza, Edgar
y al final Sonia, todos se mostraban contentos
y felices, sobre todo quienes conseguían
hacer su primera cumbre en la Cordillera Blanca.
Llame por la radio a Ofelia para darle la buena
noticia, ella se alegro mucho felicitándonos
por el logro. Las fotos de rigor para inmortalizar
dicho evento no se hizo esperar, estuvimos un
buen rato en la cumbre, disfrutando el triunfo
del esfuerzo del hombre sobre la montaña.
Serian las 11:50 am cuando empezamos el descenso
al campo base, nos despedimos de la cumbre,
nos cruzamos con una cordada de dos, habían
dejado a una chica en el lugar donde hicimos
el ultimo descanso previo al ataque final, les
faltaba poco para que hicieran cumbre al igual
que nosotros.
Nos tomó dos horas y media llegar al
campo base, cansados pero contentos, el pensamiento
puesto ahora en lo que haríamos al día
siguiente. Descansamos un par de horas antes
de ponernos a preparar el almuerzo, Nehil había
retornado a Huaraz. Luego fuimos al refugio
a celebrar a cumbre con sendas jarras de limonada
caliente. Jorge Luis y Ofelia habían
decidido volver a Huaraz la mañana siguiente,
estuvimos buen tiempo en el refugio comentando
los pormenores de la experiencia vivida en la
mañana. Quedamos en levantarnos a las
02:00 am del lunes para alistarnos y salir a
las 03:00 am para intentar la segunda cumbre,
la del Ishinca. Durante la cena Sonia me comunico
que había tomado la decisión de
quedarse en el campamento y no ir al Ishinca,
ella seria ahora nuestro enlace, el grupo se
había reducido a cuatro, me quede dormido
pensando en todo lo que teníamos que
hacer en la madrugada.
Lunes
28 >>>