Domingo
6 de Julio del 2003
El
Parque Echenique en Chosica (850 m.s.n.m.)
poco a poco se llenaba de montañeros,
dispuestos a sudar la gota gorda, todos los
fines de semana muy temprano es el punto obligado
de reunión. De ahí se dirigen
a recorrer diversos circuitos por las serranías
de Lima, cada uno de los cuales presenta un
nivel diferente de dificultad. Nosotros no
éramos la excepción, en el transcurso
de la semana había acordado con Sergio
Ramírez y Nehil, seguir con las salidas
semanales de entrenamiento. La ruta a seguir
la decidiríamos una vez reunidos en
el Parque, mientras esperaba que llegaran
mis amigos, apareció Juana, quien junto
con Francisco Ramos, Gustavo Astupiña
y Carlitros, recorrerían el circuito
Songos – Huacapune – Ayas.
Francisco
Ramos, un gran montañero, con mucha
experiencia, solidario en la montaña
y sobre todo un gran amigo, se encontraba
preparando al grupo que lo acompañaría
en recorrer parte del Circuito Huayhuash
en
el feriado por Fiestas Patrias. Una vez reunidos
con Sergio y Nehil, decidimos ir con el grupo
de Francisco y recorrer la ruta planteada
por él. Con la llegada de Carlitros,
Angie y su amiga Desilu se completó
el grupo, seríamos nueve montañeros
los que recorreríamos el circuito.
La ruta a seguir es de un nivel exigente,
pues se tienen que cubrir grandes desniveles,
carente de agua en casi todo el recorrido,
pues el último punto donde se puede
uno abastecer de agua es el poblado de Linday
(casi al comienzo de la ruta). Este circuito
fue escenario de una carrera de X-Trek el
año 2002. Nos embarcamos en un transporte
que nos trasladó hasta Songos (1,780
m.s.n.m.) punto inicial de la caminata.
La
primera parte del recorrido es unir los poblados
de Songos y Linday, usando un camino de herradura,
bien demarcado, el cual asciende sobre la
ladera izquierda de un cerro, por tramos aparecen
peldaños de piedra, el camino se ve
flanqueado de árboles que nos protegían
de los rayos solares.
Conforme
nuestro cuerpo entraba en calor, nuestro andar
se hacia más rápido, nos tomó
media hora llegar a Linday, a los primeros,
y 45 minutos al último. Con Francisco
acordamos realizar un descanso, éste
se daría al llegar a una estancia,
el último sería cuando llegáramos
a Huacapune. Aprovechamos esta primera parada
en refrescarnos, comer algo e intercambiar
comentarios, me sorprendió Carlitros
quien subió casi a nuestro ritmo, pero
el esfuerzo realizado lo había agotado,
de ahí en adelante sólo lo veríamos
en los descansos.
El
camino se encuentra limpio, sin malezas y
bien demarcado, al parecer las autoridades
locales se están preocupando en darle
mantenimiento, pues lo mismo vimos con el
camino a la Laguna Rapagna, esperemos que
esto no sea flor de un día.
El
segundo tramo es un poco mas pesado, pues
hay que ganar altura, habiendo fuertes desniveles
que cubrir, Sergio quien se encontraba resfriado
sentía el esfuerzo, quien empezó
a mostrar un buen estado físico era
Desilu, quien llegó al segundo punto
de descanso pocos minutos después que
Juana. Gustavo empezaba a sentir los estragos
del esfuerzo realizado en esta segunda parte,
se notaba algo cansado, en cambio Francisco
y Nehil se veían como si recién
empezaran la caminata. Carlitros había
encontrado el ritmo apropiado de marcha y
Angie casi se acalambra.
Era
medio día y el sol calienta con mayor
intensidad, nos protegíamos de sus
rayos bajo la sombra de un gran y frondoso
árbol. Descansamos media hora, aprovechamos
en comer algo ligero, frutas, algunos panecillos
y rehidratarnos. El último tramo, de
la estancia a Huacapune, es el más
largo y pesado de todo el circuito, pues el
camino dibuja innumerables curvas, que dan
la sensación de nunca acabar.
Nuevamente
Desilu y Juana, demuestran que las mujeres
están en la capacidad de realizar los
mismos esfuerzos, muchas veces mejor que sus
pares masculinos, en las exigentes rutas de
trekking. Serían las 2:00 pm cuando
llegué a Huacapune (3,150 m.s.n.m.)
junto con Nehil, luego hicieron lo propio
Juana, Desilu, minutos más tarde el
resto del grupo. Habíamos completado
la mitad del recorrido, formamos un pequeño
grupo (Francisco, Nehil, Angie, Desilu y Marco)
quienes intentaríamos llegar al punto
más alto del complejo, mientras el
resto se quedaban descansando en la explanada.
Cerca
de las 4:00 pm los que se encontraban en la
explanaba, empezaron a descender al poblado
de Ayas, cuando empezamos a destrepar camino
a la explanada, Desilu se dio cuenta que había
perdido sus anteojos, Francisco realizó
una infructuosa búsqueda, con resultado
negativo.
Llegamos
a la explanada, cogimos nuestras mochilas
y emprendimos el camino descendente hacia
el poblado de Ayas. Con Nehil fuimos dando
alcance al primer grupo, en este tramo del
circuito, el camino presenta fuertes desniveles,
hay que tener cuidado en seguir el camino
correcto, pues convergen muchos y es fácil
equivocarse. Por tramos hay que salir del
camino de herradura y seguir por la carretera
afirmada, cuando se está por llegar
a Ayas, se cruza por un pequeño bosques
de eucaliptos. Llegamos al poblado de Ayas
(2,180 m.s.n.m) aproximadamente a las 5:30
pm una vez reunido todo el grupo, seguimos
camino abajo hasta llegar al Puente Habich,
sobre la Carretera Central.
Guardamos
los bastones de trekking en la mochila, nos
acicalamos un poco, terminamos de consumir
las últimas provisiones. La caminata
había cumplido la expectativa trazada,
el cual era llegar de Songos a Huacapune,
realizando sólo dos descansos y bajar
al poblado de Ayas sin ningún descanso.
Notábamos que nuestro estado físico
estaba mejorando, al igual que nuestro optimismo,
era una buena señal, nos indicaba que
nuestros proyectos, el Circuito de Huayhuash
y la cumbre sur del Nevado Huascarán,
estaban cada día más cerca de
realizarse con éxito.
Marco
Vega
Participaron:
•
Marco Vega
• Sergio Ramírez
• Nehil Muñoz
• Francisco Ramos
• Juana Morales
• Gustavo Astupiña
• Carlos Suárez
• Angie y Desilu
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