| Seguridad
Peligro y Accidentes |

INTRODUCCION:
La
Montaña nos brinda un terreno de juego
inmenso y variado para la realización de
actividades físico – deportivas de
toda índole: desde un paseo tranquilo por
sus bosques hasta un recorrido exigente por algunas
de sus laderas nevadas.
El
mero hecho de adentrarnos en la montaña
implica conocer y respetar ciertas normas de seguridad,
poseer conocimientos técnicos y una preparación
física adecuados a la actividad elegida.
En caso contrario, podemos correr riesgos no deseados
y vernos inmersos en situaciones muy comprometidas.
Respeto
sí, miedo no; la Naturaleza es imparcial,
y debemos de ser conscientes de nuestra debilidad
ante su fuerza. Los consejos y experiencias de
otros contribuyen en cierta medida a fortalecer
aún más nuestro sentido de la prevención,
clave para evitar los accidentes.
¿RIESGO
O PELIGRO?
Se
entiende “Riesgo” como probabilidad
o proximidad de un daño. Sin embargo hablaremos
de “Peligro” cuando la inminencia
de ese daño nos deja ya un margen de maniobra
muy escaso o nulo, si se trata de evitarlo. Ambos
conceptos marcan a su vez dos estados distintos
de exposición ante una situación
que nos producirá daño, y que llamaremos
accidente.
Por
su propia idiosincrasia, la práctica de
cualquier deporte de montaña o de otro
que se desarrolle en un medio natural sometido
a una serie de variables de difícil control,
implica una serie de riesgos potenciales para
quien los practica. A su vez, y en función
de su mayor o menor imprevisibilidad, estos riesgos
nos llevan a la clásica división
entre subjetivos y objetivos
Subjetivos:
previsibles en alto grado, y por tanto muy evitables.
Dependen igualmente del factor técnico
de la actividad en cuestión, y de nuestra
actitud o disposición ante la misma. Estos
riesgos son neutralizados o muy controlados gracias
a una serie de medidas que están a nuestro
alcance tanto antes como durante la actividad
(equipo adecuado, planificación horaria,
condición física, nivel de conocimientos
previos, experiencia, toma de decisiones, capacidad
de autocontrol, etc.) De esa forma, la probabilidad
de daño será remota, y por tanto
más difícil, aunque nunca imposible,
llegar a una situación de peligro.
Objetivos:
menos previsibles, por lo que tenemos muy pocas
medidas a nuestro alcance para evitarlos. En la
naturaleza siempre existen fuerzas o circunstancias
imponderables, fuera del control humano. Sus manifestaciones
en forma de tormenta, inundación desprendimiento
o alud de nieve adquieren en ocasiones tal magnitud
que es imposible preverlas, para evitarlas. Pero
muchas veces sí puede controlarse este
riesgo desde la prevención, es decir, decidiendo
suspender o aplazar la salida cuando existe indicadores
que lo aconsejan.
ACCIDENTES
Los
accidentes son con frecuencia una acumulación
sistemática de errores, que por separado
no tienen importancia, pero que juntos pueden
llevar a un desenlace trágico. Gran parte
de los accidentes ocurren en itinerarios relativamente
fáciles, durante excursiones, ascensiones
clásicas y durante las bajadas, cuando
el cansancio y la pérdida de atención
nos hacen más vulnerables.
Las
causas fundamentales que provocan accidentes o
incidentes son:
Ignorancia:
La escasez o nulo aprendizaje lleva a errores
fácilmente evitables y de consecuencias
a menudo graves. Los cursos de formación
o la contratación de un guía deberían
ser el paso lógico para acceder al montañismo
Inconsciencia
y sobreestimación: Ser conciente
de los peligros a que estamos expuestos en cada
momento es la mejor forma de poder evitarlos,
así como el conocimiento de nuestras propias
limitaciones y las de nuestros compañeros,
para no llegar a forzar los límites técnicos
ni físicos
COMO
EVITARLOS
1.
Profundo conocimiento del medio y aprendizaje
de las técnicas precisas, esta
reiterada receta es la forma de evitar la mayoría
de los accidentes, unido a la experiencia de cada
día en la montaña y desde luego
al sentido común para no ofuscarse y enjuiciar
cada situación con prudencia.
2. El entrenamiento aumenta el
rendimiento y por lo tanto la propia confianza
y nos lleva a una buena condición física
y psicológica.
3. Un equipo adecuado también,
puede evitar o atenuar las consecuencias de un
accidente.
4. Un buen estado de ánimo,
junto con buenas dosis de prudencia y resolución
son indispensables para el éxito de las
rutas más difíciles y peligrosas.
5. La sensatez del individuo
es en definitiva el mejor remedio: prudencia y
cobardía, valor y temeridad son actitudes
que hay que saber distinguir.
De
todo esto sacamos la conclusión de que
la prevención de accidentes pasa por un
riguroso autocontrol de nuestros conocimientos,
material, experiencia y entrenamiento.
ACTUACION
ANTE UN ACCIDENTE
La
mejor forma de poder pensar y acertar los pasos
a seguir después de un accidente es mantener
la calma, tratando de analizar la situación
fríamente. La precipitación sólo
conduce a errores que pueden agravar nuestra situación
o las lesiones del accidentado
El
principio básico del socorrismo sigue los
tres puntos siguientes:
•
Proteger: Como primera medida,
una vez junto al accidentado, hay que evitar que
siga expuesto a nuevos peligros oque se agraven
sus lesiones
• Alertar: Si se cuenta
con personas suficientes, o es fácil desde
nuestra situación, daremos el aviso a los
grupos de socorro.
• Socorrer: Aplicaremos
los primeros auxilios con una actitud sosegada
y segura, intentando tranquilizar al afectado,
desdramatizando la situación e infundiendo
confianza; en las próximas horas puede
que necesite de toda su moral y capacidad de sufrimiento.
Le evacuaremos si es necesario o nos prepararemos
para esperar la ayuda.
BUSCAR
AYUDA
Si
se decide solicitar ayuda externa a grupos de
rescate organizados, ésta se debe pedir
en cuanto se pueda prescindir de alguna persona,
idealmente dos. Las personas que parte en busca
de ayuda deben llevar suficiente equipo para garantizar
su seguridad, conocer el terreno lo necesario
y obviamente tener conocimientos técnicos
adecuados al terreno. Más importante que
la rapidez es llegar para dar aviso, por lo que
los mensajeros extremaran las precauciones en
su recorrido.
Los
datos que debemos ofrecer `para facilitar una
labor de rescate son:
•
¿Quien solicita el socorro?
• ¿Que ha ocurrido?, descripción
del accidente ¿Cuántos heridos hay?
Gravedad y tipo de lesiones
• ¿Como ha ocurrido el accidente?
• ¿Cuándo?
• ¿Donde? Las máximas referencias
topográficas
• ¿Que tiempo hace en el lugar del
accidente?
• ¿Que condiciones de acceso hay
hasta el lugar del accidente?
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