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REUNIONES
Cuando
escalemos en hielo, tarde o temprano añoraremos
aquellas reuniones en roca a base de químicos
y parabolts, mientras nos asalta la duda del momento:
¿Aguantará la reunión si
cae mi compañero? ¿Se mantendrán
los tornillos en su sitio? En la respuesta influyen
muchos factores, que analizamos en este artículo.
Los
rayos del sol empiezan a calentar ese cuerpo entumecido
y frío que se haya colgado en la reunión
del segundo largo de una cascada de hielo bastante
vertical. Han pasado ya unos cuarenta minutos
desde que tu compañero empezó a
escalar el largo y parece ser que todavía
le quedan unos metros para terminarlo. El sol
aprieta fuerte, se puede oír agua correr
dentro de la cascada y el sol se refleja fuertemente
en los dos tornillos de hielo que has colocado
a modo de reunión. Por tu mente aparecen
unos pensamientos extraños, unas dudas
... ¿Aguantaría esta reunión
una posible caída de mi compañero?
¿Hasta que punto estos tornillos se mantendrán
unidos al hielo, consistentes y seguros?
Preguntas y dudas a veces difíciles de
aclarar, todas ellas motivadas por la inseguridad
que provoca el escalar una cascada de agua helada.
Y es que es cierto, en definitiva se trata de
escalar algo tan sólido como es el agua,
eso sí, helada.
No
cabe duda que una reunión compuesta de
un par de seguros químicos y reforzada
con un parabolt de 12 mm. en una pared de granito
es el equivalente a comerse una ensalada variada
de mariscos en una tranquila terraza de las Rías
Bajas. Pero no siempre es posible recurrir al
marisco a modo de almuerzo, a veces hay que conformarse
con un simple bocadillo de queso.
Escalar en hielo no significa que tengamos que
rezar el rosario antes de comenzar a subirnos
a una cascada helada. Simplemente deberemos de
tener bien claras cuáles son nuestras posibilidades
y conocimientos de la técnica a emplear
así como el estudio del medio en el cual
ejecutaremos la escalada, y que en este caso se
trata del hielo de fusión.
UN POCO ACERCA DEL HIELO
HIELO
DE FUSION. (foto 1)
El proceso a seguir para transformar una cascada
de agua en una de hielo podría ser el siguiente:
el sol derrite la nieve transformándola
en agua, que a su vez se desliza por la pared
norte de la montaña. Las frías temperaturas
de los días siguientes congelarán
esa agua, dando como resultado final una cascada
de hielo. La necesidad de una corriente continua
de agua o, en su defecto, de la fusión
de nieve a causa del calor, son necesarias para
formar una cascada de hielo. Las bajas temperaturas
mantendrán el hielo en condiciones óptimas
mientras que las continuas nevadas irán
aportando más agua y humedad en favor de
la cascada. Es necesario que exista un perfecto
equilibrio entre las temperaturas diurnas y nocturnas
para conseguir un hielo de buena calidad.La temperatura
idónea es la que se mantiene justo por
debajo de la raya de los 0 grados centígrados.
De ésta manera el agua se congelará
de una forma lenta y homogénea con el resultado
de un hielo de buena calidad. Si las temperaturas
son demasiado frías, es decir, muy por
debajo de los 0 grados, el hielo profundo será
de buena calidad mientras que las primeras capas
estarán formadas por un hielo laminado
y quebradizo. En éste caso será
necesario romper estas capas superficiales para
poder alcanzar el hielo de buena calidad. Esta
misma situación la podemos encontrar en
zonas en las cuales se aporta agua durante la
noche mediante la utilización de tuberías
o sistemas de regadío (parques de hielo).
Si este suministro de agua no se realiza de una
manera controlada se puede llegar a formar ese
hielo laminado y quebradizo. Las bajas temperaturas
ayudarán a que las cascada de hielo se
mantenga en pié. Si por el contrario, la
cascada está orientada al sur y/o las temperaturas
son altas, el hielo se puede llegar a fundir y
por consiguiente perder consistencia. En éste
caso estaremos hablando de un hielo blando en
el cual pincharemos el pico del piolet hasta la
cruz. El aseguramiento será mas difícil
y menos resistente. Es el tipo de hielo que podemos
encontrar en la primavera o también durante
inviernos cálidos.
HIELO GLACIAR. (foto
2)
Años
de grandes nevadas, frío y altura han sido
necesarios para la formación de éstos
mares de hielo. Cada nevada aporta su grano de
arena a la hora de regenerar y/o mantener el estado
del glaciar. Se trata de un hielo antiguo, pero
que normalmente es de buena calidad. Al igual
que en el hielo de fusión, en ocasiones
será necesario retirar la primera capa
de hielo costra o podrido con el fin de encontrar
uno de mejor calidad.
CORREDORES Y CANALETAS. (foto
3)
Al
igual que los glaciares, muchos de estos corredores
y canaletas disponen de hielo todo el año.
La gran mayoría de ellos se originan y
se mantienen debido al deshielo de glaciares y
neveros colgantes o somitales. En éstos
casos la calidad del hielo va a depender de la
época del año, de la temperatura
y de la altura en la que se encuentre el corredor.
Algunos de estos corredores son perpetuos, mientras
que otros se transforman de manera rutinaria cada
año. Muchos de ellos, dependiendo de su
inclinación, permanecerán cubiertos
de nieve durante el invierno siendo solamente
escalables durante la época estival, una
vez que la nieve se halla transformado. Si bien
es cierto que en la gran mayoría de los
corredores y canaletas podemos montar las reuniones
en roca, también es posible que en otros
las tengamos que instalar en el hielo. Todo ello
dependerá de las capacidades y de las condiciones
del itinerario.
Los principios básicos del montaje de reuniones
en hielo no difieren en gran medida del empleado
durante la escalada en roca. A continuación
veremos las características que debe de
reunir una reunión instalada en hielo.
1.
Las reuniones han de ser sólidas, esto
es, a prueba de bombas. Hemos de recordar que
de ellas depende nuestra seguridad así
como la de nuestro compañero. No hemos
de escatimar tiempo a la hora de montar la reunión.
Más vale tomarse un par de minutos extra
que arrepentirse mas tarde. Durante la escalada
en hielo es normal que nuestras manos estén
frías, sobre todo después de haber
terminado el largo. Es conveniente disponer de
unos guantes de sobra o de unas toallas de calor
para que de esta manera nos sea mas cómodo
el montaje de la reunión.
2. Hemos
de emplear un mínimo de dos tornillos de
hielo a modo de seguro, siendo la utilización
de tres tornillos mas aconsejable, todo ello dependiendo
del estado del hielo. Hemos de recordar que los
piolets los podemos utilizar como ayuda adicional.
Si esto es así, dejaremos recaer el peso
de nuestro cuerpo en ellos, para no sobrecargar
la reunión. Los diferentes puntos de seguro
empleados en la instalación de la reunión
los uniremos mediante la utilización de
cintas o cordinos de reunión. Los cordinos
han de disponer de un mínimo de 9 mm. de
diámetro mientras que las cintas de reunión
lo han de ser de unos 3 cm. de ancho. Es muy importante
que éstos cordinos o cintas empleadas en
la reunión se encuentren en buenas condiciones
de uso.
3. Las reuniones han de estar trianguladas. Esto
quiere decir que todos los puntos de seguro empleados
durante la instalación de la reunión
han de estar unidos mediante un triángulo
de fuerzas, de tal manera que si uno de los puntos
de seguro saltase, el resto aguantaría
el impacto (foto 4).
4. Hemos
tener en cuenta que durante la escalada en hielo
deberemos de emplear y recurrir sistemas dinámicos
de seguro y de reparto de fuerzas. Debido a ello
es conveniente que una vez que hallamos realizado
el triángulo de fuerzas hagamos un nudo
en la cinta o cordino de reunión, justo
en el centro del triángulo. Este nudo,
en simple o en ocho, evitará que se produzca
una hiperextensión en el sistema, durante
el posible fallo de uno de los puntos de seguro
de la reunión (foto 5).
5. Con el fin de lograr un buen reparto de cargas
en los diferentes puntos de la reunión
el ángulo creado mediante el triángulo
de fuerzas ha de ser el menor posible.
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