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ASCENSO
AL RAJUNTAY 5,450 m.
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Fotos:Carlos
Verdeguer - Escrito por: Alberto Hung
Si
hubo una montaña realmente "acosada"
en las ultimas 2 decadas por los montañistas
de clubes limeños y como no, también
por los escaladores de nuestro Club, esa fue Rajuntay;
digo "fue" porque esta semana al fin
nos cedió su cima.
Aprovechando
mis días de descanso luego de una estadía
larga en proyectos en la selva, le comenté
a Carlos Verdeguer la intención de ir a
escalar alguna montaña cercana a Lima,
al toque me dijo: "Rajuntay". Decidimos
invitar a nuestra aventura a uno de los miembros
más activos de nuestro club y de rápido
progreso en su actividad alpina personal: Carla
"perlita" Ramírez.
Previo encuentro en Javier Prado y con rumbo a
Chosica, el día martes 12 ya pasábamos
la noche en el Hotel Las Américas de San
Mateo. El miércoles temprano viajábamos
en un taxi siguiendo la carretera a Marcapomacocha
hasta la zona del Rajuntay.
Eran
como las 8am y el viento soplaba con fuerza a
pesar del despejado día. El Rajuntay se
mostraba esplendoroso bajo un cielo muy azul.
No sé porqué, pero tenía
la intuición de que esta vez conseguiríamos
nuestro objetivo: su cima.
Para Carlos y yo esta era nuestra tercera o cuarta
visita con intenciones de escalarla, pero sería
nuestro primer intento en la pared cimera, para
Carla era su primera vez para escalar el Raju.
Cargamos nuestras pesadas mochilas y empezamos
el recorrido con rumbo directo al glaciar, esa
era nuestra intención, no pensábamos
realizar un campo base, nuestra idea era ganar
tiempo ascendiendo directamente al campo glaciar
a pasar la noche (deseabamos hacer la escalada
en solo 2 dias)
Avanzamos
hacia la lengua glaciar del lado derecho que baja
desde el col entre las dos cimas para luego ingresar
por las morrenas y planchas de granito y acceder
al glaciar por un ancho corredor de rocas que
nos condujo directamente a donde pensábamos
salir, al campo de hielo bajo la arista oeste.
La noche la pase muy mal, en lo que va del año
no había subido a la altura y por lo tanto
no había hecho ninguna actividad de montaña,
lo cual por falta de un poco de aclimatación
tuve dolor de cabeza durante toda la noche. Habíamos
quedado en salir a la 4.30am pero el dolor de
cabeza aun persistía en mi y les dije para
salir un poco mas tarde.
A
las 7.10am recién dábamos los primeros
pasos. Avanzamos por toda la arista oeste hasta
muy cerca de la pared y comenzamos a descender
un poco por uno de los flancos de la arista para
dirigirnos a la cara norte, la cual teníamos
la intención de escalarla ya que yo había
realizado un intento en solitario hace un tiempo
por este lado, pero al percatarme de que la cara
noroeste y oeste estaban cargadas con nieve y
con corredores nevados muy viables decidí
cambiar de rumbo y aventurarnos por este lado,
todo nuevo para nosotros.
Ganamos
la cara noroeste siguiendo una rampa de nieve
hielo expuesta de unos 55° hasta situarnos
bajo la zona rocosa de la pared, instalamos la
primera reunión y luego de una corta travesía
sobre nieve hielo cogí un corredor de hielo
hasta un diedro de roca donde instale la segunda
reunión con pitones (aquí abandonamos
un pitón "z" naranjita que no
pudimos recuperar), el corredor continuaba por
unos 35mts mas hasta una repisa de roca, muy ancha
y cómoda en la que encontramos un pitón
con una cinta vieja e instalamos el tercer relevo.
Las vistas hasta el momento eran impresionantes
y la escalada estupenda, divertida y un poco agotadora.
De
la tercera reunión continuamos por otro
corredor de nieve con un corto tramo de hielo
de unos 4mts, y 20mts mas arriba encontramos unos
bloques de piedra en la que había pitones
cintas y cordinos, por todo el material encontrado
en la vía deducimos que era una vía
clásica del Rajuntay posiblemente abierta
por los antiguos escaladores limeños, también
encontramos algunas cintas modernas en buen estado,
pensamos que los chicos de Aire Puro, Axel Loayza
y Miguel Beteta las habrían dejado a su
paso para conseguir la cima el año pasado,
"rompiendo el maleficio" de 10 años
sin que su cumbre sea hollada nuevamente..
De esta cuarta reunión parte el tramo,
para mí, más expuesto de la ruta,
una cortita arista de nieve se une a una canaleta
de entre 70° y 80° de nieve suelta y formando
diedro con una zona de enormes bloques de granito
descompuesto, bajo toda la enorme pared oeste,
un mal paso aquí significa un rescate de
algo asi como un "saco de hueso con carne
molida" por lo menos 300mts bajo nuestros
pies.
Prácticamente
nadaba para progresar por esta casi vertical canaleta
de nieve suelta, asegurando con empotradores en
el diedro que formaba con la roca vertical hacia
mi izquierda. Me costaba mucho trabajo asegurar
aquí ya que la nieve cedía bajo
mis pies mientras trataba de colocar el empotrador
exacto en las fisuras de la roca. Este tramo nos
condujo luego hasta un corto muro rocoso que se
supera fácilmente hasta una reunión
muy bien instalada con pitones y cintas nuevas
y en buen estado, esta es la 5ta reunión
y desde aquí la cima esta ya muy cerca
y casi visible.
De
esta última reunión continuamos
en ensamble escalando una arista rocosa que nos
condujo hasta el último muro de fácil
escalada hasta la misma cima del Rajuntay. Por
fin esta montaña nos cedía su cima,
durante todo el trayecto le estuve pidiendo permiso
para que nos dejara pisar su cima y nos lo concedió.
La alegría fue grande como es natural,
eran la 1.10pm, exactamente 6hrs, fotos de rigor,
algunas filmaciones, saludos, gritos de euforia
y minutos mas tarde a comenzar el descenso.
Nuestra
bajada si que fue toda una odisea. Hicimos 5 rapeles
largos. Fue algo lenta por el cansancio y para
remate se atasacaron las cuerdas dos veces teniendo
que ascender en un caso nuevamente a recuperarlas.
Por ello nos sorprendió la noche apenas
terminamos el último rapel usando un abalakov
y comenzamos a descender caminando por la arista
principal pero no lográbamos ubicar el
campamento en el glaciar ya que todos habíamos
dejado nuestros frontales en las tiendas ya que
salimos con luz solar, creyendo ilusamente que
tendríamos tiempo suficiente (imperdonable
error para montañistas con nuestra experiencia).
También podíamos ver las luces de
nuestro transporte esperando por nosotros en la
carretera, pero nuestro retorno ya no podría
ser según lo planeado. Era muy poca la
visibilidad y no podíamos distinguir nuestro
camino en la arista de las pendientes verticales,
aún así pudimos llegar a tientas
a la parte baja de la arista donde estuvimos dando
vueltas buscando las carpas hasta las 8 de la
noche, debido al cansancio de toda la escalada
y cargar el material durante todo el día,
decidimos hacer un vivac a "pellejo".
Buscamos
alguna roca de buen tamaño que nos protegiera
algo del viento, colocamos los pies dentro de
las mochilas, las cuerdas en el hielo, recostamos
la espalda sobre la roca y nos cubrimos con las
mantas de supervivencia, calentamos con nuestro
cuerpo el único ¼ de litro de agua
que teníamos mas unas barras de cereal
y nos preparamos para pasar así la mas
fría, incómoda y desastrosa noche
de nuestras vidas, acurrucados unos con otros
tratando de compartir nuestro escaso calor corporal,
nuestro único aliciente era la cumbre en
el bolsillo y pensar que debíamos regresar
para contarlo, pero vaya que la manta esa si funciona
porque... sobrevivimos!.
Al
día siguiente recogimos nuestro material
todo completamente congelado e iniciamos la marcha...
10 minutos cruzando al otro lado de la arista
estaba nuestro campamento GRRR!!. El viento había
soplado tanto que una de las tiendas fue arrastrada
unos 40mts mas abajo. a pesar de haber dejado
una gran piedra dentro. Armamos las mochilas e
iniciamos el largo descenso por la pampa bajo
el Rajuntay y el siempre extenuante ascenso final
hacia la carretera donde felizmente un auto-colectivo
proveniente de Marcapomacocha nos llevó
hasta Casapalca, donde por cuestiones de la huelga
de los mineros y con muerto incluído, pasamos
otras peripecias para conseguir transporte a San
Mateo, pero eso son otros pequeños detalles
de nuestra aventura.
Gracias
Rajuntay por dejarnos pisar tu cima, pero gracias
mayores por habernos dejado bajar.
Notas:
Alberto Hung, Carlos Verdeguer y Carla Ramírez,
primera absoluta para el Club de Montañismo
Camycam.
Material
utilizado: 2 cuerdas de 50mts, piolets técnicos,
empotradores, pitones, estacas, cintas y cordinos.
Informe:
Alberto Hung. Aspirante a Guía de Montaña
- CEAM - Casa de Guías de Huaraz. Miembro
y Directivo del Club de Montañismo CAMYCAM
Fuente:
www.camycam.org
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