Muerte
en los Andes
(03 de julio 2006)
SE
ACABÓ LA ESPERANZA • Encuentran
y rescatan cuerpos de tres jóvenes norteamericanos
que fueron sorprendidos por una avalancha de
nieve mientras ascendían el nevado Artesonraju,
en Áncash • Familia de los andinistas
llegó desde Tucson, Arizona, con la ilusión
de hallarlos con vida • Esta mañana
trasladarían restos de los muchachos
desde una base de la Unidad de Alta Montaña
en las faldas del nevado hasta la morgue de
Caraz.
Jamás imaginaron que un viaje de aventura,
de los muchos que realizaron a pesar de su corta
edad, iba a sepultar sus sueños. Que
de un momento a otro todo acabaría para
ellos porque una avalancha de nieve iba a sorprenderlos
cuando se encontraban cerca de coronar su objetivo:
llegar a la cima del nevado Artesonraju, ubicado
a 6,025 msnm, uno de los más difíciles
de escalar, incluso para los curtidos andinistas
locales.
Los
hermanos norteamericanos Kristen y Dustin Yoder,
de 21 y 23 años, y Brennan Larson, de
24, llegaron hace diez días a Huaraz.
Impresionados por la singular belleza de sus
paisajes y la majestuosidad de las decenas de
nevados que rodean esta ciudad –muy distinta
a la aridez de su natal Tucson, en el sur de
Arizona, EEUU– decidieron instalarse en
un hotel del centro de la ciudad y emprender
el nuevo desafío.
Sin
embargo, corrieron una suerte fatal: los tres
fueron sepultados por una avalancha de nieve
mientras escalaban el nevado.
Rescate
en la montaña
Ken Yoder (con botella en la mano), padre de
los jóvenes, llegó a Huaraz con
cinco amigos de sus hijos para emprender el
rescate. Para entonces aún había
esperanzas de hallarlos con vida
Más de una semana después de la
tragedia, al mediodía de ayer se esfumaron
las esperanzas para la familia de los jóvenes
que confiaba encontrarlos con vida. Los especialistas
de la Unidad de Alta Montaña que participaban
en la búsqueda ubicaron finalmente los
tres cuerpos en una profunda grieta de aproximadamente
30 metros.
Por
el difícil acceso, sin embargo, fue aproximadamente
cinco horas después que se pudo llegar
hasta esa zona y rescatar los cuerpos.
A
los pocos minutos, en una base de la Unidad
de Alta Montaña ubicada en las faldas
del Artesonraju, Ken Yoder, padre de dos de
los muchachos fallecidos, pudo reconocer los
cadáveres de sus hijos.
Según
información proporcionada por el mayor
PNP Edmundo Vidal, jefe de la unidad de rescate,
tres helicópteros de la base de Santa
Lucía (que usa la DEA) y que usualmente
se usan para la lucha antidrogas en el Alto
Huallaga, partirán hoy a las 6 de la
mañana desde el aeropuerto de Anta para
recoger los cuerpos de los tres jóvenes.
Se
calcula que las naves regresen al terminal aéreo
aproximadamente a las once de la mañana,
tras lo cual se llevará los cuerpos a
la morgue del hospital de Caraz para que se
les practique la necropsia.
Drama
familiar
Mayor PNP Edmundo Vidal, jefe de la Unidad de
Alta Montaña, dice que recuperar los
cuerpos fue difícil.
El matrimonio Yoder, compuesto por Ken y Kathy,
arribó a Lima la noche del sábado,
procedente de los Estados Unidos, y ayer muy
temprano llegó a la ciudad de Huaraz.
Antes de su llegada, varios amigos de sus hijos
Kristen y Dustin, y de Brennan, ya habían
contactado con una agencia de guías de
alta montaña local, y solo los estaban
esperando para iniciar el rescate.
"Yo
sé que mis hijos están con vida.
Mi corazón me lo dice", refirió
muy compungida a La República Kathy Yoder,
madre de Kristen y Justin, a su llegada al aeropuerto
Comandante FAP Germán Arias Graziani,
de Anta. Lamentablemente, las cosas no saldrían
como ella esperaba. Apenas horas después
la cruel realidad le estallaría en el
rostro.
Junto
a los esposos Yoder llegaron hasta Huaraz cinco
amigos de las víctimas, todos de nacionalidad
norteamericana, y los cuatro guías locales
contratados, con la esperanza de volar a la
zona del accidente.
"Mis
hijos eran especialistas en la nieve, por qué
les pasó esto", se preguntaba una
y otra vez Katty. "Estamos muy agradecidos
al gobierno peruano y a nuestro gobierno por
el apoyo que nos están brindando. No
nos vamos a dar por vencidos hasta encontrarlos",
refirió, hasta que la voz se le quebró
por el llanto sin imaginar que pocas horas después
se agotaría la esperanza.
La
familia y amigos de Kristen, Dustin y Brennan
no aceptan que el destino les haya jugado esta
mala pasada.
Ken y Kathy Yoder indagan sobre la suerte que
corrieron sus hijos y las formas de llegar al
lugar.
Esta tarde, sin embargo, los cuerpos sin vida
de los tres jóvenes alpinista llegarán
a Lima en un Antonov para posteriormente partir
a su país de origen, aquel del que salieron
días atrás con muchas esperanza,
muchas ilusiones y sobre todo, con vida.
El
Artesonraju: un nevado muy peligroso
El
23 de junio pasado fue el último día
que fueron vistos con vida. Ellos pasaron por
la base de Parón, en la provincia de
Huaylas, donde fueron registrados, requisito
indispensable para empezar el ascenso ya sea
al Artesoranju o al vecino nevado del Huascarán.
Los empleados de ese centro no saben si ellos
continuaron ese mismo día su recorrido
o se quedaron instalados en la carpa, que se
encontró al pie del nevado cinco días
después.
Lo
que sí está confirmado es que
no contrataron a ningún guía de
alta montaña local –lo que pudo
prevenir el accidente-, porque ellos, al desconocer
el lugar y guiados solo por su instinto, escalaron
-atados por unas sogas- una zona muy peligrosa
por las empinadas paredes de hielo que rodea
el nevado, que en caso de alguna avalancha desemboca
directamente en una zona de grietas muy profundas.
Kristen Yoder, Dustin Yoder y Brennan Larson.
Además, las constantes tormentas de nieve
y vientos fuertes cubren los pasos de quienes
escalan y hacen difícil la búsqueda.
Precisiones
¿NEGOCIO?
Trascendió que cada guía contratado
por la familia cobraría 180 dólares
por día que dure el rescate de los andinistas.
CRÍTICA.
La prensa local asegura que en este tipo de
accidentes ellos aprovechan la desesperación
de la familia para convencerlos de emprender
el rescate.
HERMETISMO.
El Gobierno de EEUU participó de las
acciones de búsqueda, por lo que la información
se manejó con reserva.
Fuente:Rebeca
Ampa y Efraín Rosales. Huaraz. Diario
La República