Cordillera
Blanca y Huayhuash, julio 2007
Perú, en alpino y sin chapas
Por
Jorge Jiménez Ríos
El
alpinista catalán Jordi Corominas acompaña
a Oriol Baró en su dieta peruana para
el adelgazamiento en mayo y junio, compuesta
por ascensiones al Nevado Copa, al Huascarán
y al Siula Chico en estilo alpino y sin chapas.
Buen
viaje el que se han pegado Oriol Baró
y Jordi Corominas (Barcelona, 1958) por Perú
durante estos meses de mayo y junio. Un periplo
que les ha llevado a la Cordillera Blanca y
a la de Huayhuash y a las cumbres del Siula
Chico, el Huascarán y el Nevado Copa,
entre otras virguerías. «Que estoy
muy gordo para hacer friqui es algo que se,
pero no hay manera de remediarlo [...] pero
el ALPINISMO, este que se escribe con mayúsculas
adelgaza», reconocía Oriol. «Esta
ha sido mi receta peruana de las manos del dietista-entrenador
Jordi Corominas», concluyó. Y gran
receta, por cierto.
Empezamos
por el Nevado Copa, cuya cara Sur, ascendida
por estos dos alpinistas, alcanza los 6.188
metros, enclavados estos entre los extensos
y profundos valles de la Cordillera Blanca.
Vía Mostro Africano con sus 800m, V/6,
ED y mucho ojo con las fisuras. Estilo alpino
y sin chapas, como el resto. Primera ascensión
del nevado de la temporada. Desde arriba la
vista alcanza los circos y los lagos turquesa
y se adivina la presencia de grandes objetivos.
Uno de ellos, el Husacarán. Su vertiente
Norte, más concretamente.
Este
pico nevado de la cordillera occidental de los
Andes centrales, en la provincia de Yungay,
posee el pico más alto de Perú,
con 6.768 metros. Es su cumbre sur. La Norte,
su objetivo, se levanta hasta los 6.655 metros,
allí donde en el 70 un terremoto causó
la desaparición de la ciudad de Yungay,
acabando con la vida de 20.000 habitantes por
el desprendimiento de hielo, nieve y piedras.
Furiosa La Montaña de Huascar, que Oriol
y Jordi ascendieron por la vía Turbera.
Tres gélidos vivacs y 1.200 metros de
MD superior, M5 Y A1. Estilo alpino. Y sin chapas.
Otra
joya para el currículum
Y vamos con la joya de la expedición.
La vía por la Cara Oeste del Siula Chico,
alzado este en la inestable cordillera de Huayhuash.
Hasta seis vivacs en pared, «hamaca, petate
y demas aperos de Big Wall» para completar
los 900 metros de pared con dificultad de ED
superior, V/A1 y 5+ R.M/A2, hasta los 6.265
de la cumbre, pisada por primera vez en el 67
por Manfred Storm, R. Obster y P. Scholz. Aunque
Oriol (fue miembro del Equipo de Jóvenes
Alpinistas que dirigía el propio Corominas)
y Jordi (¿recuerdan la Magic Line al
K2?) la han firmado en estilo alpino. Sin chapas.
Y presumiblemente por una ruta nueva, aunque
está por confirmar.
Aumenta,
pues, el currículum en común de
estos dos alpinistas en el que ya hay hitos
como la apertura el año pasado de una
nueva vía de acceso al GIV. La ruta terminaba
a 700 metros de la cima pues una pésima
meteo les obligo a retirarse. Eso sí,
satisfacción absoluta la que se llevaron
de una de las más bellas cumbres del
Karakorum. E igual satisfacción la que
se guardan en el macuto que traeran de Perú.
Fuente:
Desnivel.com