La
Cordillera Blanca de Perú podría
tener que cambiar pronto de nombre, abril 2007
Glaciares
como el Pastoruri han perdido entre 1995 y 2005
el 40% de su superficie, y esta tendencia se
está acelerando vertiginosamente, según
un estudio científico publicado recientemente.
En este momento, el retroceso en los glaciares
más importantes es de 60 metros anuales,
frente a los 6 metros de hace cuatro décadas.
Este año, calurosísimo, ha destruido
la totalidad de las cuevas heladas, y ha hecho
que por primera vez en la historia asome el
color gris y marrón en las cimas
“Cuando
llegué a Huaraz en 1970 y observaba la
Cordillera Blanca, podía ver las faldas
de los cerros cubiertas de nieve y hielo. Ahora
37 años más tarde, lo que se puede
apreciar a lo largo de los 870 kilómetros
de Cordillera es una franja en donde ya no hay
glaciares. En algunas zonas han desaparecido
y en otras están muy altos, casi en las
cumbres.”
Quien
así habla para la BBC, en una entrevista
del periodista especializado en ciencia y medioambiente
Matt McGrath, es Marcos Zapata, ingeniero geólogo
y coordinador de la Unidad de Glaciología
y Recursos Hídricos del Instituto Nacional
de Recursos Naturales del Perú, el cual
lleva 37 años estudiando los glaciares
de la Cordillera Blanca. Según él,
los glaciares son indicadores muy sensibles
del cambio climático. Y los que ellos
tienen en Perú están experimentando
un proceso de retroceso cada vez más
acelerado.
Según
afirma en La Prensa Lonnie Thompson, geólogo
de la Universidad de Ohio y uno de los mayores
estudiosos mundiales de los glaciares tropicales
(Andes, Himalayas y Kilimanjaro), la pérdida
de hielo es verdaderamente preocupante, y en
todos los lugares del mundo en los que hay información
y datos suficientes, el promedio de retroceso
glacial está acelerándose vertiginosamente.
Además afirma que países como
Perú van a verse seriamente afectados
por la pérdida de sus recursos hídricos,
lo que va a afectar de manera radical a la agricultura,
el consumo humano y la producción hidroeléctrica
del país, el 70% de la cual proviene
del aprovechamiento del agua de estos glaciares
y sus ríos. Se da la paradoja de que
el aumento del deshielo ha permitido generar
mucha más electricidad, y lo permitirá
en los próximos años; pero la
gallina de los huevos de oro se acabará
muy pronto: en cuanto desaparezcan los glaciares.
A este ritmo, estarán totalmente extinguidos
en 50 años.
Marco Zapata afirma que el intenso calor inusual
para la temporada del año en la que nos
encontramos ha hecho desaparecer este año
las famosas cuevas de hielo de los glaciares
de la Cordillera: han colapsado y se han hundido.
En las décadas de los 80 y 90, existían
muchas, que eran incluso un atractivo turístico.
La última que sobrevivía, situada
en el glaciar Pastoruri, se derrumbó
hace poco. Según él, incluso deberían
de dejar de venderse las postales que las muestran:
ya no existe ninguna.
Un
inventario realizado en 1989 con fotos aéreas
determinó que Perú poseía
18 cordilleras nevadas, con 3.044 glaciares,
que ocupaban 2.042 kilómetros cuadrados.
En 1997, un nuevo inventario estableció
que el área glaciar se redujo a 1.595
kilómetros cuadrados, por lo que se había
perdido un 22% de la superficie. Pero de esto
hace 12 años, en los que la aceleración
de la desaparición ha aumentado. Se calcula
que hoy se ha perdido ya más del 40%.
Fuente:
Barrabes.com