| El
secreto de una buena travesía: |
Llevar la mochila correctamente
Por.
Gerardo Avalin
En
las excursiones, la mochila es como una pequeña
casa que se lleva a cuestas… y que puede
pesar mucho. ¿Cómo ajustar, cargar
y llevar la mochila para reducir el impacto físico?
¿Qué ejercicios sirven para prepararse
y que estiramientos para aliviar? Y en especial:
¿para qué sirve el músculo
psoas ilíaco? Dos especialistas contestan
y nos aconsejan.
Llevar
una mochila no carece de efectos sobre los músculos
y los huesos, nos explica Emmanuel
“Doctor Vertical” Cauchy,
de 45 años, guía, médico
investigador (sobre las patologías del
frió y de la hipoxia) y creador del Ifremmont
(Instituto de Formación y de Investigación
en Medicina de Montaña / www.ifremmont.com).
Aquí nos revela sus consejos para la marcha
con mochila.
•
La mochila debe estar equilibrada lateralmente.
Por ejemplo, no se deben poner dos cantimploras
a la izquierda y un trozo de pan a la derecha:
hay que repartir bien el peso. Si la mochila está
medio llena, hay que utilizar las cintas de ajuste
para desplazar la carga hacia arriba.
• Es necesario respetar la curvatura
de la columna vertebral: la cifosis dorsal
(parte superior) y la lordosis lumbar (curvatura
a la altura de los riñones). Lo ideal es
que la mochila se adapte a estas dos formas. Para
compensar la lordosis, las mochilas disponen de
un cinturón y de cintas para evitar que
la mochila bascule hacia atrás. Hay una
tercera curvatura a la altura de la nuca, la lordosis
cervical, que debe mantenerse, por ejemplo, evitando
inclinar la cabeza hacia delante para equilibrar
el peso de una mochila mal ajustada.
• Comprobar que las correas sean
anchas a la altura de los hombros, para
repartir el peso y evitar una zona de alta presión
sobre una superficie estrecha (lo que origina
quemaduras y rozamientos).
•
Ponerse siempre el cinturón
y ajustarlo bien: al cargar sobre las caderas,
alivia los hombros. Se trata de que las caderas
soporten el máximo de peso. La cintura
escapular, los músculos a la altura del
omoplato, el hombro y la clavícula pueden
sufrir tirones si todo el peso de la mochila carga
sobre ellos. Los músculos trapecios, por
su parte, sufren cuando la mochila tira hacia
atrás.
• Abrocharse la correa pectoral
es importante para evitar la compresión
sobre los brazos. En efecto, las correas hombreras
de la mochila tienen tendencia a separarse y a
provocar puntos de compresión. Cuando la
mochila pesa mucho, puede convertirse en un torniquete
para los miembros superiores, especialmente en
las axilas: las manos se hinchan e incluso se
llega a notar un hormigueo en ellas.
• Durante la marcha, hay que acordarse
de descomprimir los hombros y dejar descansar
la piel un poco, desplazando las correas regularmente.
• Comprobar la manera en la que
la mochila evacua la transpiración en la
espalda. Algunas disponen de un almohadillado
de refuerzos laterales alrededor de la columna,
lo cual evita que el peso repose sobre la columna
vertebral, apoyándose en cambio en los
músculos romboides, que se extienden a
lo largo de la columna y que tienden tendencia
a agarrotarse. El almohadillado, además
de formar una chimenea de ventilación,
da masaje a los romboides y los relaja.
• Relajarse… existe un ejercicio
simple para relajar la columna vertebral.
Ponerse de pie y tocarse los pies curvando la
espalda hacia delante; ponerse de rodillas en
el suelo y adelantar al máximo las manos
hacia delante estirando la espalda. También
puede uno tumbarse de espalda en una colchoneta
y llevar las rodillas a la altura de las orejas.
Manténgase esta postura durante unos minutos,
excelente para relajar la cadena articular. Estos
estiramientos deben realizarse de manera estática.
• Un detalle importante:
hay que cambiar de lado cada vez que se carga
la mochila al empezar la marcha.
• Es aconsejable desarrollar los
músculos antes de iniciar una marcha.
Concéntrate en los músculos lumbares,
entre ellos el que levanta la rodilla (el músculo
psoas ilíaco). Es muy importante, ya que
estabiliza la columna vertebral. Para reforzarlo,
siéntate bien derecho e intenta levantar
la rodilla al mismo tiempo que alguien se apoya
en ella.
• Por último, un consejo
que no se refiere únicamente a la espalda:
hidratarse bien. Lo mejor es el agua con gas,
que neutraliza el ácido láctico
y evita que se acumule. Existen productos para
hacer agua gaseosa.
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Consejos
de Marie-Eve Meynet,
jefe de producto de mochilas de Quechua, para
ajustar y cargar la mochila.
¿Como
ajustar la mochila?
•
Aflojar las cintas y correas y ponerse la mochila
con una carga moderada.
1A-
Ajustar el cinturón en la postura más
cómoda. En general, se trata de hacer reposar
el peso en el hueso ilíaco de la pelvis.1B-
Ajustar las cintas y 1C- Correas
2ª-
Ajustar las correas, tirando de las cintas estabilizadoras.
La parte superior de la mochila debe llegar a
unos centímetros por debajo de la nuca,
para no estorbar el movimiento de la cabeza.

¿Como
cargar la mochila?
•
En el fondo de la mochila, colocar el material
para pernoctar, que no se necesite durante el
día.
• En la montaña, colocar el material
más pesado a lo largo de la espaldera:
tienda, hornillo, comida. Se incrementa la estabilidad.
En trekking también se puede colocar lo
más pesado en la parte superior de la mochila,
para que el peso se reparta mejor.
• A continuación, rellenar los huecos
libres con la ropa, toallas, bolsa de aseo…
Poner una prenda de abrigo en un lugar accesible
y dejar un cortaviento a manos.
• Los bolsillos contendrán todo el
material que se utiliza durante el día:
cantimplora, mapa, gafas, tubo de crema solar…

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