Se
dice que en las cadenas montañosas tropicales
«no hay estaciones a lo largo del año,
sino días que contienen las cuatro».
Así, en las cordilleras andinas del Perú
por la mañana brilla el sol pero el aire
es fresco, lo que equivale a un clima de primavera.
Hasta pasado el mediodía el calor va
alcanzando su mayor intensidad y se hace necesario
estar a la sombra, como en el verano. Por las
tardes, los pequeños cúmulos que
se han formado a lo largo de la mañana
alcanzan su máximo apogeo, el sol incide
oblicuo, sintiéndose un clima de otoño.
Cuando el sol se oculta, lo que ocurre muy rápidamente
en los trópicos, hace verdadero frío:
es el momento del «invierno».
Esta singular multiplicidad de condiciones climáticas
tiene su origen en la ubicación de la
cordillera que, al correr de norte a sur, separa
los vientos tibios y húmedos del oriente
amazónico de las masas de aire frío
generadas en el océano Pacífico.
El carácter tropical de los Andes peruanos
–debido a su ubicación latitudinal
en el continente– nos remite a la existencia
de dos estaciones climáticas bien marcadas
a lo largo del año: la seca y la lluviosa,
con cambios bruscos de una a otra apenas suavizados
por tenues períodos intermedios. Por
estar situado en el hemisferio sur, el Perú
se encuentra en invierno cuando Europa y Norteamérica
se hallan en verano.
Mayo
a Setiembre
La
única época en la que se pueden
realizar escaladas de alta montaña. Temporada
seca que coincide con el invierno, lo que implica,
por la cercanía al Ecuador, entre 30
y 50 minutos menos de luz cada día. Heladas
en alturas superiores a los 4,500 m.s.n.m. Julio
es el mejor mes, pues en agosto se inician los
fuertes vientos del norte.
Setiembre
a Diciembre
Época
apta para ascender algunos nevados menores y
para el trekking. Equivale a la primavera septentrional.
Comienza a aparecer la lluvia de manera gradual,
generalmente después del mediodía,
producto de los cúmulos formados durante
la mañana. Descarga en pocos minutos
–a veces con tormentas eléctricas–
para volver pronto a la normalidad con cielos
despejados y noches estrelladas.
Diciembre
a Mayo
Temporada
lluviosa. Casi todos los días llueve
torrencialmente por las tardes durante unas
dos o tres horas, aunque también puede
haber ocasionales lloviznas menudas y prolongadas.
Igual que en la temporada anterior, la mayoría
de las precipitaciones son en forma de tormenta.
Época no apta para el andinismo; sólo
en los días en que no llueve es posible
recorrer a pie alguna quebrada, aunque los arroyos,
casi secos en el invierno, son en esta temporada
eventualmente infranqueables.