| Nevado
Huascarán 6.768 m. |
Martes
2
Pierre
tenía fiebre, él retornaría
a Huaraz y Sergio lo acompañaría.
Mientras nosotros continuaríamos al campo
2 (6,000 m.s.n.m) Este tramo es él mas
complicado de la ruta, pues hay que entrar por
la canaleta que es una zona llena de grietas,
con fuertes pendientes y con el peligro de caídas
de avalanchas. Nos levantamos a la hora acordada,
no hacia demasiado frió estábamos
a 5° sobre cero, preparamos el desayuno
mientras alistábamos las mochilas y nos
colocábamos el equipo. Una vez desayunados,
con las mochilas listas empezamos la tarea de
encordarnos, de primero iría yo, al centro
Ryan y al final Juan. Estábamos en ese
proceso cuando de pronto Juan dice sentirse
mareado y que se regresa. Sergio vio una posibilidad
de ir con nosotros, pero necesitaría
de media hora para alistarse, al final declino
ir, el resto del grupo ya había salido
media hora antes al igual que el grupo de los
ecuatorianos. Estábamos ansiosos por
iniciar el ascenso, pues por cada minuto que
pasaba nos rezagábamos más de
los otros grupos.
Una
vez encordados, nos despedimos de nuestros amigos
emprendiendo el camino hacia el Campo 2. La
fuerte pendiente se hacia sentir, sobre todo
cuando entramos a la canaleta, saltar grietas
era casi una constante, al igual que cruzar
por frágiles puentes de hielo. Íbamos
cada vez más lento pues Ryan sentía
el esfuerzo de la subida más el peso
de su mochila. Llegamos a una zona donde tendríamos
que destrepar una pared de hielo de unos 3 metros
que terminaba sobre un puente de hielo, al fondo
se veía una gran grieta desde donde empezaba
una fuerte pendiente de unos 60 grados, este
tramo me daba mala espina pues se veía
muy complicado, le dije a Ryan para armar un
sistema y bajar seguros, él me dijo que
era mejor bajar sin asegurarnos pues perderíamos
tiempo.
Al
final la razón se impuso, decidimos armar
el sistema, pues yo iría de primero y
quería tener la seguridad de que si resbalaba
el sistema detendría mi caída.
Usando los dos piolets y las puntas de mis crampones,
poco a poco fui descendiendo hasta llegar al
puente, cruce la grieta y subí un poco
por la fuerte pendiente, donde construí
una repisa colocando ahí mi mochila asegurada
a uno de mis piolets. Ahora me tocaba armar
el sistema y asegurar el descenso de Ryan, una
vez que todo estaba listo le dije que empezara
a bajar, el sólo usaba un piolet pues
le dio flojera sacar el otro, recién
había descendido medio metro cuando pierde
el equilibrio y vuela unos 3 metros cayendo
a la grieta, el sistema detuvo su caída,
se golpeó un poco la espalda. ¡Tremendo
susto que pasamos! ¿Qué hubiera
pasado si no lo hubiera asegurado? Quizás
el ya no estaría más con nosotros,
también podría haberme jalado
a la grieta, quien sabe... pero lo bueno es
que no pasó a mayores.
Llegamos
al campo 2 a las 2:30 pm, el resto del grupo
ya había armado sus carpas, tuvimos que
armar una plataforma para poder instalar la
nuestra, tarea que nos demando más de
una hora de trabajo. Carlos nos comenta que
Alejandro sé cayo a una grieta arrastrándolo
a él hasta menos de un metro del borde,
donde finalmente detuvo la caída. El
incidente se produjo cuando Alejandro intentó
cruzar un puente de hielo el cual cedió
bajo sus pies. Dos ecuatorianos que subían
tras ellos tuvieron que ayudarlo a desencordase
y trasladar el peso que soportaba la cuerda
hacia una estaca, finalmente, con Isaías
armaron un polipasto sacando al asustado Alejandro
de la grieta. Tremendo susto que pasamos diría
finalmente. El almuerzo cena de esa tarde fue
sopa y tallarines rojos, más una taza
de anís caliente, luego procedimos a
derretir hielo para llenar nuestras botellas
con agua, al no tener termos y para evitar que
se congelen lo pondríamos dentro de nuestras
bolsas de dormir. Al día siguiente, el
más importante de todos, intentaríamos
hacer cumbre en el nevado Huascarán,
nos levantaríamos a las 4 de la mañana.
Descansar a seis mil metros de altura no es
nada fácil, se duerme poco, también
podíamos escuchar el ruido de algunas
avalanchas. Alejandro el porteador se quedaría
en el campamento, seriamos dos cordadas, Carlos
Isaías y Jesús en una, en la otra
Ryan y Yo.
Miercoles
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