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Considerada
por algunos montañistas como "un
gran mar de montañas" o "el
Chamonix andino", la Cordillera Blanca
constituye la cadena montañosa
tropical más alta del mundo. Se
encuentra a 410 Km. al nordeste de Lima
(5 - 6 horas en auto y 7 - 8 en ómnibus)
y se extiende a lo largo de 180 Km. en
dirección norte-sur, dividiendo
las vertientes occidental y oriental de
los Andes. Paralela al Callejón
de Huaylas, un inmenso valle que la separa
de la vecina Cordillera Negra.
El
río Santa atraviesa el valle que
forman las cordilleras Negra y Blanca,
pasando por Huaraz y desembocando después
de un largo recorrido hacia el norte y
noroeste, en el Océano Pacífico.
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De
fácil acceso a través de una carretera
asfaltada que parte de Pativilca (210 Km. al
norte de Lima) y que conduce al escénico
Callejón de Huaylas, la Cordillera Blanca
recibe cada año a miles de montañistas
en busca de conquistar sus hermosas cumbres
o recorrer sus espectaculares paisajes.
Cuenta
con la mayor abundancia de cumbres nevadas y
con las más altas y bellas del país.
Entre sus cimas más famosas están:
Huascarán Sur (6,768 m.); Huandoy, con
tres cumbres, todas sobre los 6,000 m.; Chopicalqui
(6,354 m.); Chacraraju (6,112 m.); Alpamayo
(5,947 m.) y Copa (6,118 m.).
La
Cordillera Blanca cuenta con infinidad de circuitos
de trekking; sin embargo, algunos de ellos gozan
de gran fama mundial: la ruta de la quebrada
Santa Cruz es, quizás, la más
popular de todas. Se inicia en la localidad
de Cashapampa y termina en la quebrada Llanganuco,
al borde de sus hermosas lagunas color esmeralda,
en un recorrido que suele tomar entre cuatro
y seis días. Otros circuitos concurridos
son: la vuelta al Alpamayo, un espectacular
periplo entre las cumbres nevadas que toma 12
días; quebrada de los Cedros, camino
que permite observar las montañas del
sector norte del Parque Huascarán en
un recorrido de cuatro días; Llanganuco
- Portachuelo, sencilla y de corta duración
(un día y medio); y quebrada Quilcayhuanca,
de suave pendiente y dos días de duración.
Prácticamente
la totalidad de la cordillera se encuentra protegida
por el Parque Nacional Huascarán, un
paraíso de cumbres nevadas, 663 glaciares,
269 lagos esmeralda y 41 ríos, además
de 33 sitios arqueológicos. La flora
y fauna silvestre constituyen un atractivo adicional
a los recorridos por estas montañas:
cerca de 800 especies de plantas con flores,
entre las que destacan la puya Raimondi, añosos
bosques de queñual y cactus que sólo
se encuentran en esta cordillera; cóndores
andinos, vicuñas, pumas, tarucas o ciervos
andinos, y más de un centenar de especies
de aves.
Entre
las ventajas que ofrece esta cordillera figuran
el clima (ideal para la escalada entre mayo
y octubre) y la marcada accesibilidad de sus
montañas, que permite culminar la ascensión
de varias cumbres en un tiempo corto. Además,
las ciudades y poblados ubicados al pie de la
cordillera brindan una amplia y completa gama
de servicios, que incluye guías, porteadores,
servicios de rescate y equipo de escalada. En
la ciudad de Huaraz, capital de Ancash, existen
abundantes hoteles, restaurantes y una docena
de agencias estables que organizan expediciones
de escalada. Aunque existe un pequeño
aeropuerto que organiza vuelos charter, el acceso
a Huaraz es por vía terrestre luego de
recorrer 210 Km. desde Lima hasta Pativilca,
sobre la Panamericana Sur, y 200 más
en ascenso a la sierra (6-8 horas en total).
Otros
poblados ubicados al pie de la cordillera, como
Carhuaz, centro de enlace con los pueblos del
Callejón de Conchucos; Yungay, punto
de partida a las escénicas lagunas de
Llanganuco, en el Parque Nacional Huascarán;
y Caraz, sitio de flores y agradable clima,
brindan una completa gama de servicios que incluye
guías, porteadores, grupos de rescate
y equipo de escalada.
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